Estadio Luis "pirata" de La Fuente

La sede actual de los Tiburones Rojos de Veracruz y de los Albinegros de Orizaba, el Estadio Luis "Pirata" Fuente, en honor al mejor jugador que ha tenido el cuadro escualo, alberga una gran historia dentro del Fútbol Mexicano.

El 17 de marzo de 1967 se terminó la construcción de este gran inmueble con el nombre de Estadio Veracruz, ubicado en las calles de Paseo de Jacarandas y Paseo Jardín, en la colonia Virginia, municipio de Boca del Río, Veracruz. 

De acuerdo a la historia, la idea de construir un nuevo estadio de fútbol en Veracruz fue de Don Pepe Lajud. Tras varios años de intensos trabajos a cargo del arquitecto Juan Arrieta, quien realizó el diseño de este inmueble, el estadio Luis “Pirata” de la Fuente es inaugurada en 1968 por el entonces gobernador del estado Fernando López Arias, acompañado por grandes personalidades de la política y el deporte como el entonces presidente de la república, Gustavo Díaz Ordaz y Don Guillermo Cañedo, presidente de la Federación Mexicana de Fútbol. 
Al paso de los años, el estadio Luis “Pirata” de la Fuente ha sido sometido a diversos trabajos de remodelación. 
Hoy en día este estadio tiene una capacidad para 35 mil aficionados, cuenta con seis zonas como son general sol, general sombra, preferente sol, preferente sombra, plateas y palcos numerados, todos con una visión excepcional para seguir de cerca las acciones de cualquier encuentro. 
Eran tiempos de Juegos Olímpicos y cuando la antorcha llegó a este puerto, se instaló un pebetero en lo más alto de las tribunas de sombra y se organizó una gran fiesta deportiva para celebrar el acontecimiento. 
Durante años, el inmueble diseñado por el arquitecto Juan Arrieta, albergó encuentros de la Primera División sin pena ni gloria. 11 años después de su inauguración, el Luis "Pirata" Fuente vio cómo el equipo descendía a la Segunda División, derramando su primera lágrima. 
Ya entonces un entusiasta veracruzano, Ricardo Becerra Meza, "La Chiva", pugnaba entre los círculos políticos del Estado, para que el coloso llevara el nombre del inmortal delantero veracruzano. 
Fue el 22 de mayo de 1981 cuando el cabildo de Boca del Río, de manera unánime, le dio el nombre al inmueble, y aunque la placa está fechada en noviembre de ese año, no fue sino hasta mayo de 1982 cuando se colocó finalmente a un lado de la puerta principal del estadio, aunque posteriormente fue colocada en donde se ubica la escultura del Tiburón, en donde se encuentra en la actualidad. 
"La Chiva" Meza sugirió que la placa llevara la leyenda: "Genio fuiste e inmortal serás en el Fútbol Mexicano", frase que se leyó en una manta que portaron los jugadores del Veracruz, quienes se reunieron el 13 de junio de 1954, para disputar el encuentro de despedida del glorioso jugador veracruzano. 
Lamentablemente, Luis de la Fuente no pudo ser homenajeado en vida, pues el 28 de mayo de 1972, la arteriosclerosis le arrebató la existencia. 
Los problemas de salud de su esposa, Olga Varela, fueron los que impidieron que la placa se colocara en noviembre de 1981, pero la ocasión fue más emotiva al año siguiente, pues se cumplieron 10 años del deceso del "Pirata" Fuente. 
El estadio tuvo que esperar otros 10 años para volver a tener fútbol del máximo circuito y es entonces que recibe la primera intervención para mantener en buenas condiciones su estructura. 
La segunda lágrima del coloso del Fraccionamiento Virginia la deja caer en el torneo de Invierno 1998 cuando los escualos, por segunda vez en su historia, descienden a la Primera A, pero 3 años después, la alegría invade el puerto con la coronación del Veracruz en el circuito de ascenso. 
Vendrían tiempos mejores para el equipo y para el inmueble. En el gobierno de Miguel Alemán, el estadio Luis "Pirata" Fuente sufre una transformación envidiable, como nunca antes se había hecho. 
Se desechan los antiguos asientos de madera en los palcos y se colocan nuevos de plástico, al igual que en toda la zona de preferente. De hecho todo el estadio sería tapizado con bancas, haciendo figuras de aletas de tiburón y jugando con los colores rojo y azul en las tribunas de sombra y sol general. 
Se crean dos palcos oficiales, La prensa también es beneficiada, disponiendo de un lugar digno para realizar sus labores, con cabinas para la transmisión de radio y televisión, asientos reclinables, Internet inalámbrico y televisores para seguir las incidencias de otros partidos. 
Los vestidores de los jugadores son remodelados y se realiza un espectacular túnel para dar acceso a los jugadores y a los autobuses, cambiando la fisonomía posterior del coloso.
50 años de vida tiene ya el Luis "Pirata" Fuente, un escenario que también fue la sede de la inauguración y clausura de los Juegos Panamericanos 2014. 
Pese a que se habló de construir un estadio nuevo, lo cierto es que el "Pirata" tiene historia qué contar y largo camino qué recorrer, para seguir albergando a las nuevas generaciones de aficionados veracruzanos, deseosos de ver a su equipo nuevamente en donde merece estar.